El Centro de Innovación Territorial Circular FAB de Caminomorisco ha desarrollado un taller práctico de recuperación, reparación y reutilización de equipos informáticos, una iniciativa que ha permitido dar una segunda vida a ordenadores y componentes en desuso, al tiempo que las personas participantes adquirían conocimientos sobre mantenimiento, reparación y reciclaje tecnológico

Gracias a la colaboración de la empresa Hormiga Verde, el IES Gregorio Marañón, Espacios Digitales de Pinofranqueado y varias personas participantes que aportaron sus propios equipos, fue posible reunir una amplia variedad de ordenadores y portátiles antiguos o averiados sobre los que desarrollar las prácticas.

Durante el taller se desarrollaron distintos proyectos que permitieron comprobar cómo equipos aparentemente obsoletos pueden adaptarse a nuevos usos mediante pequeñas mejoras de hardware y software.

Entre los proyectos desarrollados destacó la transformación de una torre de ordenador en una futura máquina recreativa retro. Para ello, se sustituyó el disco duro por un SSD, se instaló un sistema operativo especializado y se preparó el equipo para integrarlo próximamente en una estructura fabricada con la cortadora láser del centro.

Otra de las torres recuperadas se convirtió en un servidor local de almacenamiento de archivos. Tras optimizar el equipo e instalar el software necesario, también se aprovecharon discos duros procedentes de otros ordenadores para aumentar su capacidad, poniendo de manifiesto el potencial de la reutilización de componentes para ampliar la vida útil de los equipos.

Además, durante el taller también se restauró el portátil de uno de los participantes, mejorando notablemente su funcionamiento mediante la sustitución del disco duro por un SSD y una limpieza completa del equipo.

Más allá de los resultados obtenidos, el taller destacó por el alto grado de participación e implicación de los asistentes. Desmontar equipos, identificar componentes y aprender a repararlos permitió comprender mejor el funcionamiento de los dispositivos electrónicos y descubrir que, en muchas ocasiones, equipos antiguos pueden seguir siendo útiles mediante pequeñas mejoras.

Esta experiencia ha despertado un gran interés entre los participantes, que ya plantean nuevos proyectos de recuperación y reparación para próximas actividades. Con iniciativas como esta, el Circular FAB de Caminomorisco continúa fomentando el aprendizaje práctico, la economía circular y el uso responsable de la tecnología, poniendo de manifiesto que reparar, reutilizar y actualizar equipos informáticos constituye también una forma de innovación con impacto positivo en el territorio.